La tragedia de Rosario la Frontera despertó la alerta entre los profesionales de la salud mental. LA GACETA consultó a Norma Contini, doctora en Psicología y especialista en adolescencia: "Uno, como profesional, se entera de estas situaciones y automáticamente se pregunta en qué momento esos chicos se quedaron tan solos como para llegar a considerar que la muerte era la única solución. ¿Acaso no tuvo nadie que le ayudara a reconsiderar el problema? La vida está hecha de adversidad, pero todos disponemos de las herramientas cognitivas y afectivas para enfrentarlos; la pregunta es, entonces, por qué esos chicos no dispusieron de esas herramientas".

La profesional explicó que en el caso de los adolescentes, la contención de la familia es fundamental, pero que también es importante mirar y buscar el apoyo en el entorno de sus pares. "Los padres tienen que estar atentos en todo momento a los comportamientos de los chicos, porque si ellos no se acercan a plantear sus problemas, son los mayores los que deben buscarlos. Claro que esto depende de que los canales de comunicación se hayan sabido construir desde la infancia. La construcción de un sujeto saludable es un proceso que comienza con el nacimiento. Pero en la adolescencia, cuando la red social de la persona se ha ampliado, el entorno de pares es también un factor protector que puede ser utilizado por un chico en crisis", aseveró.

Al enterarse de la última tragedia, los padres de chicos de la ciudad salteña salieron a la calle preocupados por la posibilidad de tener que enfrentar nuevos casos. Al respecto, Contino opinó que "esa preocupación es natural, pero los padres deben tener claro que la imitación no es automática; si un chico imita una conducta de ese tipo, significa que ya había una predisposición. Es por eso que deben estar atentos y auspiciar el diálogo".

Para Contino, uno de los principales factores de riesgo es la soledad y el aislamiento del adolescente. "Hoy los especialistas no podemos trabajar sólo desde la psicopatología, porque no alcanza. Ya empezamos a observar el entorno para (el club, la escuela, los amigos) poder diagnosticar y también para buscar allí las posibles soluciones", finalizó.